GAZA, 11 jun (Bernama-Telesur) -- El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, lanzó el miércoles 10 de junio una nueva amenaza contra el pueblo palestino al plantear la posibilidad de tomar el control militar del 70 % de la Franja de Gaza, acciones que están directamente acompañadas por el desplazamiento forzado de los habitantes originarios.
De acuerdo con las denuncias, esta estrategia apunta de forma deliberada a redibujar el mapa geográfico y demográfico del enclave costero, reduciendo drásticamente el espacio vital disponible para los palestinos de la zona.
La expansión del control militar ya se ejecuta de manera fáctica en el terreno, tal como lo confirman imágenes satelitales recientes. Los avances de las fuerzas de ocupación son plenamente visibles en localidades como Bait Lahia, Jabalia, el eje de Netzarim y el sur de Jan Yunis, territorios donde las tropas israelíes continúan con la edificación e instalación de barreras defensivas.
Desde el inicio de la guerra contra Gaza, el ejército sionista ha logrado capturar y someter mediante la destrucción total casi el 60 % del territorio, incluyendo gran parte de las áreas orientales y la ciudad fronteriza de Rafah en el sur, imponiendo severas restricciones al movimiento de la población y bloqueando el acceso a sus lugares de residencia.
La crisis humanitaria en el enclave devastado se agrava exponencialmente ante la pasividad de los organismos extranjeros. El analista político Ayman al-Sayed denunció que la continuidad de las operaciones militares y la ausencia absoluta de medidas internacionales efectivas para frenar o sancionar los crímenes de Tel Aviv han alentado una escalada de mayores proporciones, representando una condena de muerte para miles de civiles.
Ante los bombardeos continuos y el asedio, ciudadanos como Ahmad, quien ha sido desplazado más de diez veces cerca de la carretera Salah al-Din, testifican la falta de espacio físico en las calles repletas de tiendas de campaña tras la destrucción de sus hogares. Pese a las constantes agresiones, analistas y pobladores locales reafirman que los gazatíes siguen decididos a permanecer en su tierra originaria, manteniendo su vínculo histórico y rechazando abandonar sus territorios.
-- BERNAMA-TELESUR