KUALA LUMPUR, 19 mar (NNN-BERNAMA) -- La posición macroeconómica de Malasia es, en términos generales, más sólida ahora que en los albores de la pandemia de COVID-19, con la mayoría de los indicadores clave en mejor estado para resistir el impacto actual de la guerra en Oriente Medio, señaló el economista principal del Banco Mundial para Malasia, Dr. Apurva Sanghi.
Sanghi destacó en su cuenta de X que el crecimiento del PIB aumentó al 5,2% en 2025 (frente a 4,4% en 2019), el PIB real per cápita se incrementó a RM48.200 (desde RM42.500), y la tasa de desempleo se sitúa por debajo del 3% (frente al 3,3% prepandemia), apuntando a una situación cercana al pleno empleo.
No obstante, advirtió que varios indicadores se han debilitado: la inflación subió al 1,6% (desde 0,7%), el déficit fiscal se amplió ligeramente al 3,8% del PIB (desde 3,4%), la deuda pública aumentó al 64,7% del PIB (desde 52,4%), y la cobertura de importaciones —indicador clave de resiliencia externa— descendió a 5,8 meses (desde 7,5 meses prepandemia).
Sanghi señaló que la estructura económica diversificada de Malasia, su tipo de cambio flexible y su sistema financiero estable continúan brindando resiliencia, aunque advirtió sobre riesgos como disrupciones en cadenas de suministro globales (combustibles, alimentos, fertilizantes), el impacto de precios energéticos elevados en inversiones de sectores como IA, y una posible desaceleración del turismo por aumento de costos de viaje.
-- NNN-BERNAMA