NACIONES UNIDAS, 30 jun (Bernama-UNIS) -- Cinco días después de los terremotos que sacudieron el centro-norte de Venezuela, el balance de víctimas continúa aumentando mientras prosiguen las labores de rescate. La ONU coordina la respuesta humanitaria y advierte que la emergencia apenas comienza y la recuperación llevará tiempo.
Las autoridades venezolanas reportaron que el número de fallecidos por los terremotos del pasado 24 de junio ha ascendido a 1719 personas. El número de heridos alcanza los 5034.
En una rueda de prensa, el coordinador residente y humanitario de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla, subrayó que siete personas fueron rescatadas con vida el domingo, mientras continúan las búsquedas entre los escombros. Hay unas 12.000 personas desplazadas. Mientras las familias siguen esperando noticias de sus seres queridos, Rampolla indicó que aún no existe una cifra confirmada de desaparecidos. El coordinador informó que la ONU y las autoridades venezolanas acordaron adquirir 10.000 bolsas para cadáveres ante la posibilidad de que el balance de muertos continúe aumentando.
Aunque un total de siete estados se han visto afectados, el mayor número de víctimas se concentra en el estado La Guaira y el Distrito Capital de Caracas. Unas 2500 estructuras resultaron afectadas, muchas de ellas colapsaron completamente. La respuesta sigue desarrollándose en un entorno de riesgo. Desde los dos terremotos se han registrado unos 500 temblores posteriores, incluido uno de magnitud 5,2 en la madrugada del lunes, mientras una onda tropical amenaza con llevar fuertes lluvias a las zonas afectadas.
La ONU liberó 15 millones de dólares del Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia (CERF). También ha establecido tres centros de atención en La Guaira para las familias que perdieron sus hogares. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) coordina la movilización de 27 países y más de 40 equipos de búsqueda y rescate.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) dispone de más de 3000 toneladas métricas de alimentos almacenadas en el país, suficiente para alimentar a unas 10.000 familias durante dos meses. El Fondo para la Infancia (UNICEF) ha movilizado personal adicional y suministros para llegar a unas 650.000 personas, incluidos 234.000 niños. Para permitir una actuación inmediata, ha destinado 2,5 millones de dólares de sus recursos internos y del Fondo Temático Humanitario Mundial. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) prepara la distribución de sus suministros en las zonas de mayor necesidad.
El coordinador humanitario reportó que 27 países han movilizado más de 40 equipos de búsqueda y rescate, lo que representa a más de 2000 rescatistas sobre el terreno y más de 160 perros. "Junto con las operaciones de búsqueda y rescate, nos estamos concentrando, junto con el Gobierno, en proporcionar atención sanitaria de emergencia, refugio, asistencia alimentaria, agua y saneamiento, apoyo logístico y protección", apuntó Rampolla.
El PMA está reforzando su respuesta sobre el terreno con apoyo logístico y asistencia alimentaria. "La destrucción está por todas partes", afirmó la directora del PMA en Venezuela, Stephanie Hochstetter. "La población va a necesitar alimentos", advirtió.
La ONU prepara tres centros de atención en La Guaira para ofrecer atención médica, alimentos, agua, saneamiento, protección y apoyo psicosocial. Vanessa May, responsable de OCHA en el país, destacó que el acompañamiento emocional será tan necesario como la comida o el agua.
Cuando terminen las búsquedas, la ONU y sus socios realizarán evaluaciones rápidas para precisar las necesidades. La siguiente etapa incluirá la remoción de escombros y la recuperación temprana. May indicó que la reconstrucción exigirá trabajar con las autoridades para determinar dónde podrán vivir las familias desplazadas y realizar estudios de suelo antes de cualquier reubicación. "Esto va a tomar tiempo", subrayó.
May apuntó que la ONU pudo reaccionar rápidamente gracias a la arquitectura humanitaria establecida desde 2019. Uno de los principales desafíos ha sido ordenar la enorme ola de solidaridad ciudadana. "Que esa solidaridad no pare", concluyó May, al pedir que la atención sobre Venezuela se mantenga más allá de las primeras semanas de la tragedia.
-- BERNAMA-UNIS