JERUSALÉN OCUPADA, 2 abr (NNN-SABA) -- La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en el Territorio Palestino Ocupado expresó el miércoles su profunda preocupación por el creciente desplazamiento de familias palestinas de sus hogares en las zonas aledañas a la Ciudad Vieja de Jerusalén ocupada y su sustitución por colonos israelíes.
En una publicación difundida a través de la plataforma "X", la Oficina declaró: "El ritmo de los desalojos forzosos en Jerusalén Este se está acelerando. Al menos 16 familias palestinas fueron obligadas a abandonar sus hogares en Silwan el pasado mes de marzo", en un patrón que refleja la intensificación de las políticas de desplazamiento en la ciudad santa.
La instancia de la ONU añadió que estos desalojos ocurren "en medio de una escalada de demoliciones y violencia de los colonos en toda Cisjordania", advirtiendo que se trata de "una escalada muy preocupante" que vulnera sistemáticamente los derechos humanos de la población palestina y contraviene el derecho internacional humanitario.
Cisjordania, incluida Jerusalén Oriental, ha sido testigo de una escalada generalizada por parte de las fuerzas de ocupación israelíes durante más de dos años, que ha provocado el martirio de al menos 1.120 palestinos, las heridas de otros 10.000 y la detención arbitraria de más de 24.000 personas, entre ellas 1.600 niños, según registros de organizaciones de derechos humanos.
La Oficina del Alto Comisionado recordó que los desalojos forzosos, las demoliciones de viviendas y la expansión de asentamientos en territorios ocupados constituyen violaciones graves de la Cuarta Convención de Ginebra, que prohíbe a la potencia ocupante trasladar a su población civil al territorio bajo ocupación.
Organizaciones palestinas de defensa de los derechos humanos han denunciado que las familias desplazadas en Silwan enfrentan no solo la pérdida de sus hogares, sino también obstáculos legales y administrativos casi insuperables para impugnar las órdenes de desalojo emitidas por tribunales israelíes, en un contexto de impunidad sistemática para las acciones de colonos y fuerzas de seguridad.
La comunidad internacional ha reiterado en múltiples ocasiones que los asentamientos israelíes en Cisjordania y Jerusalén Oriental carecen de validez jurídica conforme al derecho internacional y representan un obstáculo fundamental para la viabilidad de una solución de dos Estados y la consecución de una paz justa y duradera en la región.
-- NNN-SABA