BEIRUT, 2 Feb (NNN-PRENSA LATINA) -- El primer ministro de El Líbano, Saad Hariri, pidió hoy más recursos de la comunidad internacional para ayudar a los refugiados sirios en el país de los cedros.

Durante la presentación del programa de la ONU Crisis Response Plan 2018, Hariri aseguró que no se devolverán por la fuerza a los refugiados.

Desde el inicio del conflicto en la vecina nación, apuntó, El Líbano abrió sus puertas a los desplazados y añadió que 'no permitiremos que nadie, bajo ninguna circunstancia, los obligue a regresar'.

El retorno de los refugiados, expresó, solo se planteará en estrecha coordinación y planificación mutua con la ONU y sus organismos especializados.

La ceremonia de presentación del plan para los refugiados sirios contó con la presencia del coordinador residente de Naciones Unidas para El Líbano, Phillipe Lazzarini; y el ministro libanés de Asuntos Sociales, Pierre Bou Assi.

En un gran salón del Palacio de Gobierno (Serail), Hariri dijo que los acogidos en El Líbano querían regresar a sus hogares y sugerir lo contrario era simplemente hacer política.

'Esos refugiados aspiran a retornar a sus hogares..., reiteró, porque no quieren quedarse en El Líbano, Turquía o Jordania'.

El jefe del Gobierno solicitó más apoyo de la comunidad internacional, porque estamos haciendo un servicio público para la comunidad internacional, aseguró.

Al término de la ceremonia, el primer ministro libanés se mostró relajado y se tomó varios 'selfies' con los asistentes.

Sin embargo, la percepción de todos es que se halla bajo una gran presión con motivo de las masivas protestas callejeras contra los comentarios del canciller Gebran Bassil, quien calificó de matón al presidente del parlamento, Nabih Berri.

En sus primeras palabras al plenario, Hariri ofreció disculpas por llegar tarde, pero era ostensible que se hallaba en medio de labores relacionadas con las amenazas contenidas en esas manifestaciones con pronósticos de llegar a más.
- NNN-PRENSA LATINA
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